Chinchón
debe su curioso nombre a la raíz latina
de Cincum, refiriéndose a los cinco
poblados que constituyeron el pueblo. Ya
hay hallazgos que aseguran la vida del hombre
del Paleolitico y el Neolitico por estas tierras,
a orillas del río Tajuña. Celtas
e Iberos también dejaron testigos pétreos
sobre los cerros de El Salitral
y Las Cárcavas. Un
sarcófago e innumerables monedas abalan
el dominio romano sobre la Vega de Chinchón.
Pero serían los árabes,
los que dejarían la Vega del Tajuña
para fundar la Villa sobre la colina en que
hoy se asienta, teniendo total dominio del
territorio hasta 1139, cuando se rinden ante
Alfonso VII, pasando Chinchón al feudo
de Segovia.
Durante el reinado de Enrique IV, se la eleva
a la categoría de Villa, siendo ya
un albergue de Nobles hidalgos, caballeros
y señores poderosos como lo prueban
sus innumerables casas señoriales con
escudos de armas. El 20 de Julio de
1480 los reyes Católicos conceden a
D. Andrés de Cabrera y Beatriz de Bobadilla
el Señorío de Chinchón,
comenzando inmediatamente con las obras del
castillo, una vez independizado de la jurisdicción
de Segovia. Ya en estas fechas, exactamente
en 1502, nos constan escritos de las fiestas
de toros que se celebraban durante la visita
de D. Felipe el Hermoso y Dª Juana Hereda
el Señorío D. Femando, 2º
hijo de los Cabrera-Bobadilla al que Carlos
I nombra Conde de Chinchón.
D. Luis Jerónimo IV conde de Chinchón
es nombrado Capitán General y Virrey
del Perú, su segunda esposa de Francisca
Enríquez de Rivera dio a conocer la
quina en 1632, llamada en su honor en toda
Europa la Chinchona.
El Visconde D. Francisco Fausto finalizará
el monasterio de las franciscanas Clarisas
que ya empezaron los primeros señores
de Chinchón, enterrándose en
el mismo en un magnifico mausoleo de mármoles
de colores. Felipe V en Febrero de 1739
concede a Chinchón el título
de Muy Noble y Muy Leal por su
fidelidad en la guerra de Sucesión.
En 1783 Camilo José de Goya y Lucientes
consigue gracias a su hermano una capellania
en este pueblo, según una carta de
Francisco de Goya:
He merecido de S. A. el Infante D. Luis
que le de una capellania en Chinchón
a Camilo con que no más falta entender
la gracia, para tomar posesión...
Numerosas visitas realizó Goya a su
hermano al igual que largas temporadas de
descanso y cacerías. En el año
1800 pinta a Dª Teresa de Borbón
y Villábriga, XIV Condesa de Chinchón
y años más tarde por encargo
de D. Camilo pinta el importante lienzo de
la Asunción de la Virgen, para presidir
el Altar Mayor

de la iglesia de la Piedad, para el cual posa
La
Graja, linda moza que el pintor
inmortaliza en la figura de la Santísima
Virgen. Tanto impacto al pueblo y tal su devoción
que con el tiempo la remodelada iglesia de
la Piedad pasaría a ser conocida como
Parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción.
En 1808 durante la guerra de la independencia
Chinchón es saqueado por las tropas
francesas fusilando a 56 vecinos en la desde
entonces conocida como columna de los franceses
en la Plaza Mayor, también victimas
de esta reyerta serian los edificios religiosos
y el palacio condal.

En 1916 Alfonso XIII eleva a la Villa a Ciudad
y a su ayuntamiento a Excelentísimo,
y en 1974, Chinchón es declarado conjunto
histórico-Artístico por la dirección
general de Bellas Artes.